miércoles, 17 de enero de 2018

Reseña del Libro de buen amor, de Juan Ruiz Arcipreste de Hita o Introducción a cómo intuir un libro en lugar de leerlo




Os presento la pesadilla que me tuvo traumatizada todo el mes de diciembre (Para ser exactos fueron 27 días. Como si hubieran sido 27 años. Además, había días que no leías. Esos también cuentas, me estaba preparando mentalmente para seguir leyendo). Madre santísima, que Dios me asista. Antes de empezar a leerlo, la profesora ya nos advirtió de que era complicado y que su lectura incluso le costaba a ella. ¡Viva la forma de moralizar al personal!


Y pese a los avisos, yo no me lo creí (típico), porque hacía una semana que había terminado Milagros de nuestra señora y creía que era imposible tropezarme con algo peor. Qué ingenua (mucho).

Aún así, ante tanta advertencia, me preparé. Primero seleccioné la edición más completa disponible en la biblioteca que, por cosas de la vida, no era la que la profesora había recomendado, pero, si algo tenía clarísimo es que no me iba a comprar ese libro. Os juro que en comparación con las otras seis que había, era la mejor edición (lo confirmo), recordadlo. El segundo paso fue leerme el resumen completo del libro (A mí no me parecía bien, me daba la impresión de que era hacer trampas, que conste) para así no tener problemas. Ilusa (ilusa es poco).

Pasaré a contaros de qué va el hilo principal. El libro gira entorno a un arcipreste (ejem, el autor ejem. Nooo, no es el autor, porque según la profesora solo se identifica al protagonista con el autor dos veces. Claro, es que no son suficientes, debería recordarlo a cada página) que está cachondo y quiere tirarse a todas las mujeres con las que se encuentra (¡Viva esa finura! Bah, me hubiera podido alargar con circunloquios, pero he preferido ser un poco Carme) ¿Problema? Que de ligar sabe tanto como un gato sabe hacer cucharas. Inútil total. O feo, no lo sé, porque no será que no lo intente, si incluso les escribe poemas...(quizás no era un gran poeta. Si no recuerdo mal, solo dice que los escribe, no nos los muestra. Pues también)

En fin, que como ni pincha ni corta, se busca una alcahueta y mira, o esta señora drogaba a las chicas o tiene tanta labia que la voto como presidenta (Trotaconventos for president), porque no sé cómo pero de tanto en tanto tiene éxito. Que qué queréis que os diga, yo prefería que el prota siguiera fracasando porque cuando tiene éxito, luego la chica muere al cabo de unos meses...no me diréis si no es sospechoso (que nadie vaya ahora a pensar que el libro es de misterio).


Y bueno, hasta aquí el resumen de todo el libro. El protagonista intenta pillar cacho (y seguimos con otra muestra del lenguaje poético de Laura...) con catorce mujeres distintas, con más o menos éxito, aunque solo con deciros que la última se llama Fulana, ya os podéis hacer una idea de lo desesperado que está el pobre...

Hacer mención en especial al viaje a la sierra del protagonista. Allí las chicas son tan bellas y virtuosas, que en comparación él es guapo, pero él las rechaza y una (o dos, debería volver a leerlo para recordarlo, pero va a ser que no) lo violan. Así, tal cuál. No sé, no hay detalles, pero me pareció muy fuerte encontrarme un tema así y que además fuera a la inversa de lo que acostumbramos (para que luego no se diga que de todo se aprende algo nuevo. Ña, no vale la pena.)

Muy bien, ahora, ¿queréis saber cuál es la intención y el objetivo del libro? Convencer a la gente de que el único amor bueno es el amor de dios y que debe rechazarse el loco amor o el amor carnal. ¡Ajá! ¡Es precisamente lo que yo había deducido con tanta relación amorosa y tantos consejos para ligar! ¡Claro que sí! No. Definitivamente, esa no es la mejor manera de transmitir ese mensaje. Para nada. Y os recuerdo que el protagonista es arcipreste y el autor también (y yo os recuerdo que son el mismo. Que no). No sé, un libro sobre un monje que nos cuenta sus aventuras amorosas...es que no, cortocircuito.


Así cómo os lo he contado casi hasta puede parecer interesante. No lo es. Lo digo muy seriamente. No lo es. Jeanny, ni se te ocurra leerlo, que te veo venir. ¿Y cuál es el problema? Bueno, quizás lo mejor sería preguntar: ¿y qué NO es un problema?

A ver, como explico yo esto, pese a que lo que os he contado es el argumento entero del libro, en el libro no se cuenta así (Osea, nadie podría contarlo con tanta gracia como yo. Otra de las virtudes de Laura, la humildad). Imaginad que en medio de lo que os he contado empiezo a poner poemas aleatorios cantando los gozos de la Virgen. O que empiezo a contar fábulas aleatoriamente y luego os digo que se relacionan con el texto porque sí. No, imaginad que decido hacer un tratado sobre las virtudes y defectos del amor de cincuenta páginas y lo inserto allí (como quién no quiere la cosa) y lo maquillo un poco para que tenga relación. No, no, imaginad que me emociono y hago que el protagonista sea feliz y se case. ERROR, así terminaría el libro. Pues nada, a mitad de la narración voy a decir que el novio se llama...se llama...a ver, algo que esté por aquí...se llama Don Melón de la Huerta y que todo era una broma (¡ajá habéis picado! Sí, seguro que cuela).

No, no, que todo tiene demasiado sentido, imaginad que a mitad de novela, decido que me gustaría cambiar de historia y contaros una batalla entre dos ejércitos y que luego, como el editor me dice que no pega nada, abro la Biblia, cojo dos palabras aleatorias y llamo a los personajes Doña Cuaresma y Don Carnal, y para que esté cohesionado (cómo mínimo se ha preocupado por la cohesión), hago que los pescados y las verduras luchen contra las chuletas y los solomillos. Lo mejor es cómo Don Carnal es derrotado por un puerro. Y bé, tras cincuenta páginas, se me termina la maría que me he fumado, olvido completamente lo escrito (¿releer? ¿Pa' que?) y retomo la serie de catastróficas desdichas del protagonista. Y aquí no ha pasado nada.


Bueno, pues podéis dejar de imaginar ir a la biblioteca y preguntar por el Libro de buen amor. Os prometo que no me lo he inventado. En serio, una de las razones por las que se me ha hecho soporífero el libro es que hay poemas desperdigados que dicen lo mismo de diferentes formas (ya me sé de carrerrilla los siete gozos de la Virgen. Muy bien, ¿quieres un pin?), largos fragmentos independientes que nos describen el amor, como concepto, y cincuenta mil cuentos que no vienen a cuento (Laura tiene tal riqueza  de vocabulario que no os sintáis incultos por tener que consultar el diccionario de tanto en tanto). Aún lo mejor han sido esas fábulas, porque como mínimo he entendido la mitad y solían ser graciosas (en este contexto, me parecía gracioso incluso clavarme un lápiz en el ojo)


Porque he aquí el segundo problema grave de este libro: no se entiende. Ya me había costado el castellano antiguo en las otras dos lecturas obligatorias, pero es que aquí es exagerado. Es como si de cada tres palabras, el autor hubiera quitado una. A eso que hay que sumarle el hecho de que el editor del libro se tomó las reglas de corrección por el forro y "ahora pongo un acento en esta palabra", "ahora no se lo pongo".


Es que de verdad, en los otros libros, había pasado de leer a interpretar, pero es que aquí he pasado de leer a interpretar y de interpretar a intuir. "Eso eres tú, Laura, que eres una inútil". De verdad que lo he llegado a pensar. No sé cómo será la edición que recomendó la profesora, pero vaya, me reconfortaba saber que el autor de las notas al pie de mi edición tampoco tenía ni repajolera idea.



De verdad, primera vez en mi vida que me topo con unas notas al pie tan inútiles. Las únicas palabras que me "traducía" eran las que ya conocía. Las demás, o hacía como que no existían o me ponía una nota al pie para informarme de que "el significado no estaba claro". ¡Venga ya! ¡Para decirme eso te molestas! Molestarme en mirar las notas al pie era como sembrar peras y querer recoger manzanas con forma de plátanos. En fin, que leía a velocidad de caracol y me enteraba de la mitad.

Por supuesto, no lo terminé a tiempo antes del examen, solo llevaba la mitad, pero me fue bastante bien gracias a una clase magistral de nuestra profe que nos dejó caer qué iba a preguntar (aunque por el sondeo que hice después del examen esas indirectas solo las pillé yo. Deberías haber hecho el sondeo antes del examen, no después). ¿Queréis saber qué le puse en la pregunta de "valoración personal de la obra" (Recuerdo que Laura está cursando el último año de universidad, aunque no lo parezca. Ya, a mí esta pregunta me sorprendió mucho)?

"Una obra compleja, para lectores instruidos, que pese a todo sigue vigente hoy en día, pues trata un tema universal como el amor, y no puedes menos que identificarte con el padecimiento del mal de amores del  protagonista. Una obra que se ha convertido en un clásico de nuestra literatura y cuyo valor reside en le hecho de que nos muestra que, pese a la distancia temporal, hay cosas que no cambian: no somos tan diferentes a nuestros antepasados, nos mueven las mismas pasiones" (Puse algo así, pero de media página)

Oh, qué bonito. Jeanny, no, ni se te ocurra leer el libro, haz como si el párrafo anterior no existiera. Describiendo mundos, para que veas que puedo ser una #LauraGenerandoDebate incluso contra mí misma y ponerme en contra de mi opinión.

En fin, puede que ahora os esteis preguntando "¿Por qué terminaste el libro si no te gustaba nada? ¿Por qué?" (pregunta literal de Omaira. Yo soy de su misma opinión). Bueno, pues porque (aunque no lo sabía), necesitaba hacer una entrada como esta y explayarme. Contaros mis penas. Que me compadecierais un poco. Me podéis enviar chocolate, si queréis, eso me animaría.

Si no hubiera terminado el libro (confiesa que lo has terminado leyendo la versión adaptada, no seas mentirosa, confiesaaa. Vale, lo he terminado leyendo la versión en castellano adaptado, pero aún así era difícil), no me hubiera visto capacitada para spoilearlo criticarlo a gusto. Realmente, no pensaba dedicarle tanto tiempo, iba a hacer una mini-reseña, no ha sido hasta que me he puesto a escribir que he visto que no podía parar. Cosas que tiene la vida. Ahora me siento un poco mejor.

En conclusión, una lectura que no me ha llevado más que disgustos, no puedo destacar anda positivo porque no se lo veo. La trama no dice nada nuevo y es muy difícil de seguir por las constantes interrupciones con fábulas, poemas y monólogos. El castellano antiguo es difícil de leer y muchas palabras son desconocidas, algo que dificulta aún más la lectura. Y al menos en mi edición, las notas al pie no son de mucha ayuda. Por mi parte, no lo recomiendo.

Y ya para terminar si queréis disfrutar de mi padecimiento página a página, os dejo con mi avance en Goodreads:



PUNTUACIÓN...0'5/5!

Primeras Líneas...

domingo, 14 de enero de 2018

Visto en las redes 17#

¡Hola! ¿Cómo va todo? ¿Qué tal las navidades? ¿Tristes porque han terminado? En mi caso, qué queréis que os diga, todos los días o comprando cosas para reyes, o haciendo trabajos o asistiendo a comidas familiares. Vamos, que teniendo en cuenta lo que tenía que estudiar, lo que tengo ganas que llegue son las últimas semanas de enero, en las que podré descansar.

 En fin, como veis por el título de la entrada, no he venido aquí a contaros mi penas, sino a traeros una nueva entrada de la sección Visto en las redes. Normalmente la publico a principios de mes, pero como había tantas entradas especiales programadas (como Resumen Lecturas 2017 o Resumen retos 2017), no ha podido ser antes.

En fin, para los que seáis nuevos por aquí o tengáis mala memoria: ¿en qué consiste la sección? Visto en las redes es una recopilación de tweets y mensajes relacionados con el mundo literario publicados durante el mes anterior por diversas personas y que yo he compartido por las redes sociales. Es decir que...¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada! 


Me decidí a crear esta sección porque sé que algunos de vosotros no me seguís en las redes sociales (tanto porque no os interesa como porque no tenéis una cuenta) y pensé que os podría parecer interesante tener una recopilación de este tipo de cosas. Así, todos los que no tenéis redes podrías enteraros y los que me seguís, pero estáis saturados, podríais tener un resumen. 


Como sabéis, el blog está en varias redes: en Twitter, en Facebook, en Goodreads y en Bloguers (podéis acceder a mi perfil  de cada red social haciendo click en los enlaces), pero estoy especialmente activa en Twitter y Facebook, por lo que en esta sección me centraré en esas dos redes sociales.


Repito, como en cada ocasión, que la idea de esta sección no es completamente mía (siempre hay que dar créditos). Me inspiré en una sección muy parecida del blog de Deja volar tu imaginación, de mi querida Patt, llamada Citando a Twitter. En ella, Patt recopila algunos de sus retweets favoritos, aunque suelen ser de reflexiones sobre el mundo en general, no centradas en el ámbito literario. Es una sección genial que me pareció muy interesante y a la que decidí darle mi toque personal.

Por último, mencionar que varios de los mensajes están en inglés, así que, para superar la barrera del idioma, os los traduciré tan fielmente como me sea posible. Comentar que esta vez puede que se me haya ido un poco la mano y me ha quedado una entrada un poco larga, pero espero que os divirtáis y que no os canséis antes de llegar al final. Y sobre todo: ¡no tengáis miedo de dejar un comentario!

Visto en...Twitter

"A veces, los ratones de biblioteca paramos de leer y interactuamos con otros humanos. Entonces, es cuando recordamos por qué pasamos todo el tiempo leyendo"

No sé vosotros, pero yo que me he sentido exactamente así como nos describe Cait. Puede que sea introvertida, pero a veces, cuando voy a dar una vuelta con otras personas (en especial si no somos amigos de verdad), miro de reojo el reloj y calculo cuánto me falta para volver a casa. Y luego, cuando regreso, aunque sea de madrugada, no hay paz comparable a arrebujarme en la cama a leer un rato.



Punto uno: como a Andrea Tomé, me molesta mucho que un libro no tenga sinopsis (o que esté escondida en la solapa) y en su lugar haya citas de las opiniones de otras personas. Me desespera. Punto dos: ese tipo de valoraciones no me dicen nada, principalmente porque parecen intercambiables de un libro a otro. Además, podría ser perfectamente verdad que la persona que hace esa valoración realmente no se haya leído el libro. Por otra parte, ¿qué más me da lo que opine fulanito de tal sobre el libro? Porque normalmente o son periódicos o no conozco a las personas que firman esas valoraciones. Recuerdo un libro que hacía burla de esto (la reseña está pendiente de publicación), Yo me he llevado tu queso, de Darrel Bristow-Bovey.



"Yo: [escribo maravillosos libros dentro de mi cabeza]
Yo: ¡Con esto seré un bestseller!
Yo: [poniéndome a escribir de verdad]
Yo: Viviré en una lata de atún y me sentaré en un rincón a llorar"

Un poco como Cait, a veces me da por escribir. Deberíais ver las ideas tan geniales que tengo, es como pasear por la calle justo cuando encienden las farolas. Estoy tan tranquila y de pronto, se me ocurren un montón de historias. ¿Qué pasa? Que las farolas se apagan de día, y cuando me siento a escribir, de repente todo ya no es tan brillante como lo era en mi mente. Algo así también nos pasa con las adaptaciones. En nuestra cabeza, el libro nos lo imaginamos perfecto, pero luego lo vemos plasmado en la pantalla y...no es como lo habíamos imaginado.



Gran pregunta de Remus Lupin. La verdad es que es una pregunta, muy curiosa, no me había fijado. Es cierto que en la película, cuando Voldemort le hace la cicatriz a Harry, este parece un niño de un par de años, pero luego cuando Dumbledore lo deja en casa de los Dursley parece que tiene un par de meses...Curioso.



Últimamente hay fotos muy artísticas de libros, pero a veces hay que pararse a pensar en cuál es el límite. Ya sabéis que yo no soy muy cuidadosa con los libros, pero es cierto lo que dice Flashia, he visto fotos con páginas sueltas por ahí de decoración o también libros que parece que hacen el spagat, de lo abiertos que están, o en lugares donde se pueden ensuciar muy fácilmente.



¿Qué opináis acerca de lo que dice Sandra Andrés? Yo en principio soy de su opinión, pero tengo una amiga que escribe novelas New Adult porque "están de moda". Me dijo que ella quería escribir otro tipo de historias, pero que esto es lo que se vende ahora y es lo que están haciendo todos estos nuevos autores que han salido de Wattpad: escribir una novela trampolín, para más adelante, al ser conocidos, poder escribir lo que les dé la gana. Porque en la actualidad, por muy buena que sea tu historia, si no eres nadie, no vas a conseguir ni que la lean. Y no supe qué contestarle.



"Yo en casa: Tardaré tres días en leer este libro.
Yo saliendo fuera de casa durante dos horas: pero debería llevarme 12 libros solo por si acaso"

También tengo esta misma psicosis que Cait. Cada fin de semana voy a la casa de campo, y aunque esté leyendo un libro que sé que tardaré varios días en terminar, siempre me llevo dos o tres más: por si acaso el que leo no me gusta y los otros tampoco.



Pues sí, Bela D. tiene toda la razón. Los spoilers no deberían estar permitidos, ni de clásicos ni de libros muy conocidos. Actualmente, es imposible no saber quién muere en Harry Potter o en Juego de tronos (esto, por suerte, no lo sé, lo he leído, pero mi memoria pez lo ha borrado). Y qué decir de los libros en los que los personajes leen X y te hacen spoiler del final. ¡NO! Aunque sea clásico. ¡NO! Un autor que lo hizo bien fue John Green con Un dolor imperial (aunque supongo que inventó el libro porque el autor es un personaje, que si no...)



"Libros huecos:
Pro: ¡Puedes guardar cosas dentro!
Contra: No puedes leerlos"

Una caja parecida a esta de Goodreads (aunque hecha a mano por mi amiga) me la regalaron por mi cumpleaños. La verdad es que es algo muy genial, es muy cuqui pero...no sé, me parece horrible que alguien mutile un libro así. En mi caso, la caja-libro era de un libro en inglés y académico, por lo que no lo hubiera leído en la vida. Pero aún así...¿qué opináis?



"Este libro tiene vampiros millonarios y adolescentes sin espinillas, pero no tiene diversidad en sus personajes porque eso "no sería realista en ciudades pequeñas"

Es algo que no me había planteado, pero es cierto lo que dice Brooding Ya Hero. Puedo leerme a la perfección un libro de fantasía en el que todos los personajes son magos y lo acepto sin problemas, pero, ¿habéis leído algún libro de fantasía en el que todos los personajes sean negros, por ejemplo? ¿O en el que la mayoría de personajes no sean heterosexuales? En este último caso sé de la novela, Róndola, y sin duda, fue algo que me chocó. Y precisamente lo que demuestra que estos colectivos no están normalizados no es que no haya más novelas así, sino que si leemos una, nos choca.



"Tú pensabas que yo era malo...hasta que te rescaté de un chico aún peor. Ahora en comparación, luzco genial"

Pues algo de verdad tiene Brooding YA Hero. En las novelas juveniles actuales triunfa mucho el tópico del chico malo que luego no es tan malo, y ese cambio se debe a "un pasado oscuro" o que "al final no es tan malo porque rescata a la protagonista de alguien peor". Que sí, de verdad, no me miréis así y digáis que no es cierto, porque es verdad. Puede que no sea tan descarado, pero en el fondo, sale este planteamiento. Pasa en una de mis últimas lecturas, en la que la protagonista perdona en cierta manera al chico que la ha secuestrado porque antes la salvó de que la violaran. Eh..., no, perdona, sigue siendo malo. Y creo que pasaba algo así en Crow's row en el que secuestraban a la protagonista "por su bien". Ajá.



Y de nuevo, coincido con Flashia, creo que se ha hecho receptora de todas mis quejas. Ahora ya no me pasa tan a menudo, pero de tanto en tanto sí, y no lo entiendo. ¿Alguien tiene una explicación?


"Los ratones de biblioteca no pedimos mucho. Solo una biblioteca privada del tamaño de la luna, la inmortalidad para leer todos esos libros, oh, y también aperitivos, gracias"

Soy de la opinión de Cait, yo con eso me conformo. Por desgracia, no me lo han traído para reyes...



Envidio mucho la gente que puede permitirse coleccionar un mismo libro en ediciones diferentes o comprarse una misma saga en diferentes lenguas o diferentes ediciones. Entre esas personas, está Beleth, que colecciona ejemplares de Jane Eyre y que, como me confirmó más tarde, ya tiene 63. Y eso era antes de navidades, seguro que por reyes ha caído alguno más. Lo mejor es que no solo los colecciona, sino que pese a estar en otros idiomas, los lee y los entiende. Alucino. Otra coleccionista es Mientrasleo, que estos meses nos ha ido mostrando poco a poco sus ejemplares de El principito. ¿Alguien más por aquí que también sea coleccionista? No ho sé, yo dudo que nunca llegue a ser tan fan de un libro como para coleccionarlo, con mi economía y la de libros que hay en el mundo, prefiero no comprarme el mismo libro una y otra vez, aunque admiro mucho a las personas que lo hacen


He leído tanto que cada vez tengo el listón más alto de lo que espero de un libro. Además, tengo por costumbre fijarme mucho en cómo están escritas las cosas y a veces las palabras me rechinan. He sido lectora beta de algunas novelas y confieso que puede que a veces haya sido muy exigente. Con eso no quiero decir que haya mentido o que haya sido hater, quiero decir que he sido demasiado dura con un autor que está empezando. Pero, si publica su novela, ¿acaso no tiene que estar al mismo nivel que el resto que hay publicadas? Por muy primera novela que sea, se le debería pedir la misma calidad que a cualquier otra. Los lectores beta, como dice Pablo J. Terol, son muy necesarios, porque hay cosas que los autores no ven. Lo malo es que a veces no es fácil decir las cosas como son. Confieso que alguna vez he sido cobarde y me he negado a terminar una novela porque, tras leer sus primeras páginas, me doy cuenta de que, aunque la idea sea buena, la historia necesita ser reconstruida desde cero. Y es muy difícil decirle eso directamente a alguien. En esos casos, suelo decirlo con tacto y con muchas indirectas, lo malo es que normalmente, no hacen caso y no se plantean rehacer todo el trabajo. Y aunque me duela, en el fondo los entiendo.



Eso, Bela D., son los 5/5. Esos libros que puedes abrirlos un día por una página cualquiera y sonríes como si te hubieras metido un cruasán entero en la boca. No importa que sea un libro triste. Sonríes. Porque te llena. Los 5/5 son libros geniales al 100%, a los que no les sobra ni una coma. Son libros que no tienen una escena buena: lo son constantemente. Espero encontrar alguno este año.



"Todas y cada una de mis novias tienen que ponerse de puntillas para besarme. 
Especialmente en las portadas de los libros.
Aparentemente, los chicos bajitos no son "besables"

Creo que ya había compartido con anterioridad un mensaje de Brooding YA Hero parecido, pero bueno repetirlo de nuevo nunca está de más. ¿Se os ocurre algún ejemplo de portada en el que NO pase esto?



"Comprar libros es salvajemente difícil. Especialmente cuando tú solo puedes comprar UNO pero tu wishlist llega hasta Júpiter y vuelve dos veces "

Vivo en la misma indecisión que tú, Cait. Mi madre cada año me pide que le escriba una lista de libros que quiero para comprarme unos cuantos. Y claro, me planto delante de mi wishlist en Goodreads de ONCE páginas y colapso. ¿Descarto las sagas porque "y si no me gusta el primero me como los otros con patatas o qué"? ¿Descarto los más recientes porque hay mucho hype? ¿Me pido primeras partes de varias sagas? ¿Pongo variedad de géneros o el que más me apetece ahora mismo? ¿Mejor los que hace más tiempo que están en la lista? ¿Mejor si son nacionales para fomentar la literatura de aquí? ¿Me arriesgo con un libro que no conoce nadie? CRISIS. [Nota: al final pedí tres primeras partes de sagas diferentes y un autoconclusivo cuya película me había gustado mucho]



Este hilo de Almijara Barbero que podéis seguir leyendo aquí me impactó mucho porque me sorprendió que hubiera tantas escritoras durante la edad media y que yo no tuviera ni idea. ¿Por qué no se estudian? ¿Por qué nunca se habla de ellas? ¿Por qué nos siguen insistiendo en que en esa época la mujer solo sabía cocinar y tejer cuando hay ejemplos de que no siempre era así?



Sin duda, todas las reseñas son publicidad gratuita, como dice Miriam Beizana Vigo, lo importante es que hablan de ti, bien o mal. Además, no solo eso. Los bloggeros de verdad no se inventan sus opiniones ni hacen reseñas destructivas para atraer más público. Siempre ofrecen su opinión tanto para aconsejar al resto de lectores como para que el autor aprenda cuáles son sus puntos fuertes y qué puede mejorar. Saber exactamente qué quieren los lectores no tiene precio.



"Parece ser que la única manera de resolver este problema es fingir que salimos juntos. No pasa nada. Estoy seguro de que mientras tanto no nos enamoraremos"
¿En la vida real alguna vez habéis usado esta treta? ¿Fingir que sales con otra persona? ¿Y encima luego has terminado enamorándote de esa persona con la que fingías salir? Cada vez que veo algo como lo que menciona  Brooding YA Hero en un libro me apetece cerrarlo y no volver a abrirlo. ¡Es que es tan obvio lo que va a pasar! No ho sé, ya me sacaréis de dudas, a ver si la estrategia funciona.



Yo también las odio, Alhana, tanto si están en la segunda página como si están en la 760. No es solo que aburran sino que demuestran que el autor tiene poca habilidad. Por otra parte, paso bastante de las descripciones. Si tu interés es narrar una historia, ¿qué más da si el protagonista tiene la nariz respingona o chata? Yo al final me termino imaginando los personajes como me da la gana, por lo que para mí esas exhaustivas descripciones solo entorpecen mi lectura.



Y sí, otra de las quejas de Flashia que suscribo. Creo que ya lo he mencionado alguna que otra vez, pero vaya, a ver si a fuerza de insistir la crean porque la de Blogger deja mucho que desear y al final he de usar siempre el ordenador.



Pues este mapa de Chat noir me parece genial para saber si hay otros bloggers literarios cerca de vuestra zona. ¿Qué mejor que fangirlear en persona con otro lector? Yo ya me he apuntado, os animo a hacerlo vosotros también, os dejo el enlace a la iniciativa^^


Por último, me gustaría destacar un magnífico hilo de Patt sobre la importancia de los correctores y de una buena edición de los libros. De verdad, después de tanto leer, me he vuelto muy "primmirada" y me fijo mucho en errores, no solo ortográficos, sino también de estilo. Y Patt dice exactamente lo que hubiera dicho yo. Aquí podéis ir al hilo completo, yo solo os dejo con un par de fragmentos:

Por un lado está lo de la presión de las editoriales por publicar cuánto antes mejor, ni que hicieran una competición por ver quién publica un mismo libro antes (cosa que no tendría sentido, porque el libro solo lo tienen ellos). Por otro lado, coincido en que el oficio de corrector está muy menospreciado. Se da por hecho que cualquiera puede hacer ese trabajo y no. Porque corregir un texto no es solo mirar que todo esté bien escrito sino que las palabras suenen bien.


Muy cierto. Esto parece que no es importante, pero yo que soy bilingüe en catalán lo sé por experiencia. Aunque en catalán haya un diccionario y esté bien regularizada la ortografía, hay mucha gente que escribe como le da la gana, y no sé, muchas veces estoy insegura de si una palabra se escribe de una manera u otra, y eso que estoy estudiando filología catalana. Y es que si todo el mundo dice "fecha", pues al final se terminará aceptando "fecha", pese a que la palabra correcta es "data". Si no se cuida la ortografía, si los libros, por ejemplo, no evitan el laísmo, lo aprenderemos mal.


Exacto. Como escritor habrás leído tu manuscrito cinco o seis veces seguidas, ¡normal que ya no veas errores!


Has sido brusca, pero tienes toda la razón del mundo. Hoy en día cualquiera puede escribir, pero no cualquiera puede ser escritor. Ser escritor es algo más que escribir sin faltas de ortografía una historia interesante. Hay que saber construir mundos coherentes, conocer lo escrito hasta ahora y crear algo nuevo y sobre todo: que las palabras suenen bien. Escribir es como componer una melodía, basta que una nota no esté en el sitio adecuado para que todo se desmorone.

 Visto en...Facebook

Yo es que soy muy fan del merchandising literario en general, y este tipo de cosas me encantan. Pedí algo de esto para reyes. Y bueno, me ha llegado un marcapáginas de Harry Potter, que algo es algo, pero vaya, es que estas cosas que nos deja Tutos & Ideas son una pasada. Aquí os dejo el enlace para que las veáis todas.


Un fragmento que nos comparte Entre montones de libros en el que se nos advierte de los peligros de la lectura. Curioso.


Una cita que nos comparte mi biblioteca, Can Sales Biblioteca Pública y que no solo me parece preciosa, sino que me siento muy identificada con ella, para mí los libros también son exactamente eso.


Y termino (al fin) la entrada de hoy con una última cita de Entre montones de libros. Pese a que normalmente las citas son a favor de la lectura, esta no me lo parece tanto. Según esta reflexión, al leer dejamos que otros pongan ideas en nuestra cabeza, no pensamos por nosotros mismos, igual que cuando vemos la televisión. ¿No os ha pasado que un libro que un libro es capaz de hacer que nos identifiquemos con cualquier personaje, por muy moralmente malo que sea? Además, muchos leemos para evadirnos de nuestra realidad, para evitar pensar en nuestros problemas. ¿Qué opináis de la oración final de la cita?

Y ahora sí, lo dejo por hoy, que me parece que me he pasado dándoos la vara. ¡Gracias a todos los que habéis leído hasta el final! Estaré atenta a vuestros comentarios.

jueves, 11 de enero de 2018

Les assembleistes, d'Aristófanes


Título: Les assembleistes
Título original: Ἐκκλησιάζουσαι
Autor: Aristófanes
Lengua: Catalán
Traductor: Eduard Mayans Mevel
Editorial Prosópon
Coelcción: Textos de Teatro Grecolatino
Año: 2010
Año de publicación original: 392 a.C
Páginas: 100
ISBN: 978-84-693-7392-7

Sinopsis:
El govern de la ciutat d'Atenes s'està esmicolant. El govern dels Trenta tirans ha causat molts morts, més exilaiats, i molts odis. El ciutadà ha perdut el nord polític, només procura per a la seva salvació personal.  Tan sols queda una possibilitat: que el govern de l'Estat vagi a mans de les dones.

Opinión:

Esta soy yo queriendo hacerle la competencia a Beleth y romper su récord en cuanto a la antigüedad de un libro...Nah, es broma, como os podéis imaginar, esta es otra de las lecturas obligatorias de clase. Sí, se ve que mis profesores se han puesto las pilas (y no os podéis hacer una idea de cuántas lecturas obligatorias hay en el segundo semestre) y en un año nos van a hacer leer todo lo que no hemos leído durante la carrera. Yupiiii ¬¬

En fin. He de empezar diciendo que me he llevado una sorpresa con esta lectura. Tras el indescifrable Milagros de nuestra señora y el largo Cantar de Mio Cid, no esperaba mucho de esta lectura. Sí, al ser una traducción imaginaba que el lenguaje no sería muy complicado, además, poco hay que sea peor que esas lecturas. Pero ha sido mejor de lo que imaginaba. Incluso, me atrevería a recomendaros el libro.

Vale, un par de datos. Les Assembleistes es una comedia teatral escrita en  el 392 a.C por el griego Aristófanes. El argumento es de lo más peculiar: un grupo de mujeres decide que ellas son capaces de gobernar mejor que los hombres y lo proponen en la Asamblea. ¿Interesante, no?

Antes que nada: este no es un libro feminista. No os dejéis engañar por el argumento. Que sí, que parece muy bonito, pero a mí no me ha parecido feminista. Pese a que se resaltan las virtudes de la mujer también se hace burla de sus defectos y los personajes son estereotípicos. Por otra parte, pese en general el texto transmite que si se diera el poder a las mujeres todo sería caótico. Pero vaya, tampoco es que sea un libro machista, pues se ríe de mujeres y de hombres por igual, además, hay que entender el contexto de producción del libro. Así que lo he pasado bien.

La trama, como veis, es interesante y al ser un libro tan corto (menos de cien páginas) se lee con gran facilidad. Es cierto que los personajes son estereotipos y que no tienen ninguna profundidad, pero vaya, el objetivo es causar la risa del público. Y lo consigue.

Lo que más me ha sorprendido del texto es que pese a su antigüedad, se me ha hecho muy cercano. Me dicen que el autor es actual y casi me lo creo. Darte cuenta de que hace 2400 años la gente no era tan diferente a la de ahora, que se reían con las mismas cosas hace que tengas escalofríos. Pero es que incluso las técnicas teatrales que se usan son actuales. ¡No hay cuarta pared! ¡Los personajes interactuan con el público! Y nosotros que nos creíamos tan modernos...

Porque sí, me he reído. A ver, tampoco he reído a carcajadas, más bien se me ha escapado alguna sonrisa, pero vaya, eso tienen mucho mérito. El autor usa múltiples recursos para hacer reír al lector: usa palabras malsonantes, hace bromas lingüísticas confundiendo palabras, se burla de políticos y famosos de la época y hace bromas sexuales y escatológicas.

Esto último me ha parecido muy curioso. Hay un montón de groserías y tacos y los personajes no se callan nada. ¿Que uno tiene que cagarse en el escenario? Pues lo hace (aunque no me queda claro de si lo hace literalmente, prefiero no reflexionar mucho sobre el tema) Se habla de pederastia como algo normal y sobre sexo también se habla sin tapujos, sin que importe si es una relación heterosexual o homosexual. Es increíble la libertad que había en aquella época, estoy acostumbrada a los clásicos medievales o del siglo de oro, que suelen ser tan correctos y discretos, que claro, pensaba que cuanto más antiguo, más conservador, y no, para nada.

Aquí podéis ver como a)Se hace referencia a la homosexualidad sin problemas, casi como algo positivo (primer diálogo Praxágora + nota al pie 31) b)Se hacen referencias sexuales encubiertas (dos primeras líneas + nota al pie 29) y c) El de las notas al pie nos muestra que no es objetivo (nota al pie 32)
Por otra parte, el vocabulario que se usa es muy cotidiano, pensaba que encontraría multitud de palabras desconocidas, al ser una cultura tan diferente, pero no he tenido ningún problema con el vocabulario, que no tiene ninguna complicación sintáctica. Además, las cosas se dicen tal cuál son (hablan muy Carme), los personajes no tienen pelos en la lengua y no hay ningún tema que sea tabú.


A todo esto hay que sumarle que pese a ser una cultura tan distinta y tan lejana en el tiempo, no he tenido ningún problema con el contexto. Un ejemplo cultural sería el hecho de que, en aquella época, las mujeres no podían actuar, de manera que era muy cómico pensar en hombres disfrazados de mujeres que se hacen pasar por hombres. Además, pese a que la mayoritaria de bromas se basaban en su presente, no he tenido problemas para situarme, y es que las notas al pie son perfectas. Ni muy abundantes ni muy escasas, dándote la información precisa, ni más ni menos, de manera que te permiten situarte y te explican las bromas como si fueras una niña de cinco años.

Las nota al pie ayudan a pillar las bromas
A esto hay que sumarle que el redactor de las notas al pie no es alguien serio y objetivo, sino que también aporta su granito de arena, sigue las bromas de los personajes e incluso les da actualidad.

Otra muestra de un redactor de notas al pie poco objetivo
Una de las pocas pegas que le puedo poner es que en mi edición, la introducción me ha parecido un poco pobre, es demasiado general y no se hace un estudio en profundidad de esta obra en concreto.

La otra pega a todo esto, sería el final. No me ha parecido un final muy conclusivo. Me ha dado la impresión de que el libro no se cierra, simplemente, se queda en stand by.  No me ha parecido que hubiera un desenlace claro, simplemente, se decide que se ha acabado y punto, acaba como si lo cortaran de raíz

En conclusión, un clásico con el que me he llevado una grata sorpresa. Es un libro corto y divertido, que trata un tema interesante. Es un libro que choca por el liberalismo que desprenden sus palabras y que logra hacerte sonreír con sus bromas, sobre todo las de carácter sexual. Es cierto que la trama no es compleja y que busca la risa fácil, pero es que el verdadero valor de la obra recae en que permite que nos demos cuenta de que no somos tan modernos como creíamos.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Esperabais que fuera una obra tan liberal? ¿Habéis leído algún clásico escrito en esta época que me recomendéis? ¿Os gusta que los personajes no sean políticamente correctos y digan las cosas tal cual son?

Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...3'5/5!

Primeras Líneas...